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martes, 5 de abril de 2011

PREMIACIÓN ESFUERZO GUADALUPENSE


Transcribo el publicado de mis amigos de la página de genealogía de México: "Lo mejor está por venir"

PREMIACIÓN ESFUERZO GUADALUPENSE


Genealogia de Mexico felicita particularmente al Historiador EDUARDO CAZARES PUENTE por la distincion de que ha sido objeto por el municipio de Guadalupe, Nuevo León, México

Ciudadanos de Guadalupe fueron reconocidos por la trayectoria de esfuerzo por la que han destacado en su vida y puesto en alto el nombre de su familia, su comunidad, su municipio, su estado y su País.

La organización Esfuerzo Guadalupense, que encabeza el diputado local Alfonso Robledo Leal, galardonó éste domingo a los primeros 11 de un total de mil guadalupenses que con mucho esfuerzo han salido adelante para orgullo de todos.

La idea es reconocer aquellos habitantes de Guadalupe, muchos de ellos que se encuentran en el anonimato, y que han destacado por una u otra circunstancia y que ahí están y nadie los había tomado en cuenta.

En ésta primera etapa se entregaron reconocimientos consistentes en medalla y diploma, a deportistas, invidentes, sacerdotes, maestros, historiadores y adultos de la tercera edad.

Recibieron su reconocimiento este domingo:
Padre Carlos Álvarez Ortiz, fundador de la Ciudad de los Niños.
Alberto García Garza; menor entrenador de perros.
Paola Denisse Mota Ibarra; campeona nadadora.
Alama Lorena Quiroz García; invidente quien logró estudiar una carrera profesional.
Oscar Fernando Otakara Ríos; campeón en karate.
María de los Ángeles Garza Ríos; maestra destacada.
David Hazael Díaz Hernández; clavadista.
Eduardo Cázares Puente: historiador.
Adrián Luna Soto; beisbolista que ayudó al campeonato en Williamsport.
Emilio Ramos Palomo; carpintero de 108 años de edad.
Lydia Nayeli Rangel Hernández; capitana de la selección nacional femenil, sub 20, de futbol.

viernes, 14 de enero de 2011

LA CIUDAD DEL "AQUI ESTUVO"




En relación a los trabajos de construcción que una empresa local a iniciado en lo que fuera el camo de batalla de las Tenerías, es necesario hoy hacer un análisis sobre la clase de ciudad que queremos heredar a nuestros hijos, ya que la que nos heredaron las pasadas generaciones ha provocado que le llamemos la ciudad del "aqui estuvo", debido a la gran cantidad de señalamientos de lugar y edificios históricos que una vez estuvieron de pie pero que hoy navegan en el olvido de la historia regiomontana.

Fotografía del Antiguo Convento de San Andrés fechado en su construcción desde el siglo XVIII




Es necesario levantar la voz y establecer a autoridades y empresas un alto a la demolición de los pocos sitios y construcciones que marcaron la historia de Monterrey. Lugares como el Convento de San Andrés (administrado por los franciscanos), el antiguo Palacio de Gobierno donde se hospedó el presidente Juárz cuando Monterrey fue capital de la República, la casa de Gonzalitos en la calle de Dr. Coss, la casa donde nació Fray Servando teresa de Mier, los cines Elizondo y Reforma, Monterrey, entre otros, han sido el blanco de demolición en aras del progreso y las generacionespasadas de historiadores, cronistas y demás promotores culturales permanecieron callados ante la destrucción del patrimonio histórico de los regiomontanos.

Cuando se construyó la Macroplaza se destruyeron muchas edificaciones históricas del centro de Monterrey, entre ellas la casa de Gonzalitos y el Cine Elizondo




Por ello, es necesario que levatemos la voz y digamos un "no más" a la destrucción del legado arquitectónico de nuestro pasado. Es tiempo de detener la demolición de nuestro sitio históricos. Prefiero tener un pasado y una identidad que me haga sentir el orgullo regio, que tener edificios y sitios ostentosos que solo hacen ricos a unos pocos. $$$$$$$ ¿Cuanto vale tu identidad?

viernes, 17 de diciembre de 2010

EL NACIMIENTO DE JESUCRISTO

Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo (San Lucas 1:1-3)
Como inicia el médico-historiador Lucas su Evangelio, es necesario precisar algunos aspectos que la fuente documental bíblica nos refiere. Lucas fue el asistente más cercano de Pablo el Apóstol, y aunque él (Pablo) no conoció físicamente a Jesucristo durante su ministerio en la tierra, sí conoció pesonalmente a su madre, a sus hermanos y a sus discípulos, quienes le contaron seguramente sobre el nacimiento del DIOS ENCARNADO en Belén de Judea (Hechos 9:27-29 y Gálatas 1:18-19).
Lucas menciona que en tiempos de Augusto César se realizó un censo en Judea, y José su "padre terrenal" se encontraba en Belén (ya que José era descendiente del rey David, originario de esta ciudad), junto a María su esposa la cual cumplió el tiempo de dar a luz, y de esta forma se cumplió lo dicho por el profeta Isaías 700 años antes:
"Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel (Isaías 7:14).
Belén era un pequeño pueblo al sur de Jerusalén. Era quizá una villa sin mayor importancia de la que muy pocos se sentían orgullosos de decir"yo nací en Belén". Sin embargo, para que todo se cumpliere según las Escrituras, el profeta Miqueas escriió años antes de este acontecimiento:
"Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad (Miqueas 5:2).
El nacimiento de Jesús en Belén de Judea es el acontecimiento más importante de la historia de nuestros días. Aunque no es exacto decir que fue el día 25 de Diciembre, sí es importante festejar el nacimiento del Salvador de la humanidad. A más de 2,000 años de distancia aún resuenan las palabras del profeta Isaías:
"Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz (Isaías 9:6)."
¡POR TODO ESTO Y MUCHAS COSAS MÁS FELIZ NAVIDAD 2010 TE DESEO DE TODO CORAZÓN Y QUE EL NACIMIENTO DE JESUCRISTO ILUMINE TU FAMILIA EN ESTOS DÍAS!

miércoles, 15 de diciembre de 2010

PRESENTAIÓN DEL LIBRO "ECOS Y COLORES DE LA COLONIA INDEPENDENCIA"


Hoy miércoles 15 de Diciembre de 2010 se presenta el libro "Ecos y Colores de la Colonia Independencia" en donde se plasman la historia, las tradiciones y las vivencias de ls habitantes de esta populosa colonia regiomontana.




Precisamente en la celebración del primer centenario de la "Indepe" (hay que recordar que el Barrio San Luisito, antiguo nombre de este sector, existe desde mediados del siglo XIX) la cual se festejó el pasado 12 de Septiembre de 2010 el Municipio de Monterrey, en coordinación con Gobierno del Estado y el Colegio de la Frontera Norte presentan esta magna obra digna para los prmeros cien años de este barrio.




Este evento se efectuará a partir de las 19 horas en el Santuario de Guadalupe (Templo Antiguo) ubicado entre las calles de Tepeyac y Jalisco en la Colonia Indepenedencia. La entrada es libre y se entregará un ejemplar de regalo por parte del unicipio de Monterrey.

jueves, 25 de noviembre de 2010

INICIAN TRABAJOS PARA RESCATAR LA HISTORIA SEPULTADA DE LA BATALLA DE MTY. DE 1846

Hoy Jueves 25 de Noviembre de 2010 se inciaron los trabajos para el rescate de uno de los sitios más descnocidos en la historia de Monterrey y más emblemáticos para los que queremos y amamos la época de la invasión americana a nuestra ciudad.



Por primera vez en la historia, un grupo de especialistas de la Facultad de Ciencas de la Tierra de la UANL, rastrean cualquier indicio que se encuentre bajo tierra (ya sea cimientos del antiguo Fortín de la Tnería, restos humanos, material lítico, entre otras cosas) para posteriormente hacer el trabajo de rescate arqueológico por personal del ENAH encabezado por la arqueóloga Araceli Rivera.


Grupos de historiadores de la localidad estamos a la expectativa para poder ver los nuevos descubrimientos que nos permitan reconstruir o comprender mejor el ataque norteamericano a la metropolitana ciudad de Monterrey. Con ello confirmamos que la Historia es una ciencia en constante construcción, y no una ciencia muerta como nos la quieren hacer ver algunos historiadores de la vieja guardia.

jueves, 4 de noviembre de 2010

EL ATAQUE AL FORTÍN DE LA TENERÍA (5a Parte)






(La Batalla de Monterrey en 1846. El ataque al roeinte de la ciudad el día 21 de Septiembre)



... Las batallas más sangrientas se llevaron a cabo en el lado oriente de la ciudad, específicamente en el fortín conocido como “de la Tenería”. En este lugar las tropas mexicanas defendieron a sangre y fuego esta entrada de la ciudad ante unos norteamericanos obsesionados con marchar “hacia la boca de los cañones”. Según refiere el historiador Ahmed Valtier cerca de cuatro quintas partes de las pérdidas en el lado americano ocurrieron durante los combates de las Tenerías el día lunes 21 de septiembre.[1]

Las estrechas calles que desembocaban en el fortín de las Tenerías fueron sepulcro de una gran cantidad de soldados estadounidenses, quienes a primera instancia se mostraron sorprendidos por la metralla mexicana. Raúl Martínez Salazar, notable investigador de la guerra México-Estados Unidos, menciona que la inesperada capacidad de respuesta de las armas mexicanas y las sensibles bajas sufridas sin aun poder ver la cara del enemigo, desconcertó a los atacantes que rompiendo filas en completo desorden buscaron protección en cualquier sitio que los guarneciera de la granizada de metralla y bombas que caía sobre ellos (Martínez, 2006, p. 4).

Sin embrago, una segunda carga más organizada del ejército invasor, así como la falta de auxilio del cuartel general y el cansancio de las tropas mexicanas provocaron que finalmente el fortín de las Tenerías cayera en manos de los soldados norteamericanos. El intenso asedio de las tropas extranjeras a este fortín duró cerca de cinco horas (desde las siete de la mañana hasta el mediodía) y permitió a los angloamericanos posesionarse de un punto militar para atacar la ciudad desde su lado oriente.

Tras tomar el control del barrio de las Tenerías, los norteamericanos fijaron en su mira capturar el fortín bautizado como “del Diablo”, ubicado a unos doscientos metros de las Tenerías. La resistencia que mostraron los defensores mexicanos en este fortín y la retirada norteamericana se ve reflejada en el informe del general Taylor:
“El general Butler con el 1º regimiento de Ohio entraron a la ciudad por un punto más a la izquierda y marcharon en dirección de la Batería No. 2 (fortín del Diablo). Mientras estudiaba la posibilidad de capturar esta segunda posición por asalto, resultó herido y ordenado abandonar el frente. Dada la resistencia de la Batería No. 2 (fortín del Diablo) y el constante disparo de mosquetes que flanqueaban sus proximidades, resultaba imposible tomarlo sin considerables bajas, por ello el 1º regimiento de Ohio fue retirado de la ciudad.[2]

Tras fracasar en su intento por capturar los fortines del Diablo y el puente de la Purísima, y ordenar el retiro de las tropas a las Tenerías, el general Taylor comprendió que para lograr tomar el control de Monterrey era necesaria paciencia, inteligencia y sobre todo tiempo. El día 21 de septiembre concluyó con el invasor tomando posiciones en el oriente de la plaza, y en el occidente amenazando el cerro del Obispado. Las letras de Zachary Taylor en su informe fueron más que suficiente para expresar el baño de sangre que había acontecido en la ciudad: “una de las fortificaciones avanzadas del enemigo fue capturada y ahora teníamos ya un pie en la ciudad. Pero esto no había sido logrado sin una grave pérdida de hombres, la cual comprendía algunos de nuestros oficiales más galantes y prometedores.[3] Los habitantes de la ciudad durmieron bajo la sombra de la guerra y la muerte.
[1] Ahmed Valtier. Fatídico asalto a Monterrey, en Revista Atisbo, No. 4, p. 20
[2] Thorpe, Thomas. Our army at Monterrey, informe de las batallas de Monterrey por el general Zachary Taylor (traducción Pablo García González), p.p. 155-164
[3] Thorpe, Thomas. Our army at Monterrey, informe de las batallas de Monterrey por el general Zachary Taylor (traducción Pablo García González), p.p. 155-164

viernes, 15 de octubre de 2010

¿EL SITIO DE MONTERREY O LAS BATALLAS DE MONTERREY DE 1846?



CUARTA PARTE...


Aunque la historiografía local, nacional e inclusive estadounidense mencionan como “el sitio de Monterrey” a las batallas ocurridas por el control de la ciudad entre el ejército mexicano y norteamericano durante los días del 21 al 24 de septiembre de 1846, la realidad fue que el general Taylor y sus oficiales no tenían la intención de sitiar Monterrey estableciéndose por varios días en los alrededores, cortando toda comunicación militar, y forzando la rendición total de los defensores después de un largo acecho. Por el contrario, ellos planeaban una batalla rápida por medio de la cual se tomara el control de la plaza atacándola certeramente por varios frentes, en especial por la zona occidental de la misma.



Además, para corroborar esta idea existen evidencias documentales de que los defensores mantuvieron comunicación con los municipios del centro sur de Nuevo León durante los días que duró el conflicto armado. Según Ahmed Valtier, investigador reconocido del tema, menciona que en las aldeas y villas más cercanas de Monterrey, la gente aguardaba con ansias las noticias y reportes sobre los hechos bélicos. “El camino hacia Villa de Santiago”, refiere Valtier, “continuaba abierto y por lo tanto la comunicación con el sur proseguía. Correos eventualmente se arriesgaban a salir en aquella dirección para llevar informes de los acontecimientos a Villa de Santiago, que a su vez retransmitían a Montemorelos y Linares.[1]
[1] Ahmed Valtier. “¡Ya nos cargó Satanás…!”. Siete cartas inéditas y su contexto en la invasión norteamericana, en Humanitas. UANL, Monterrey, 2005, p. 701
En el reporte oficial de las batallas de Monterrey que el general norteamericano Zachary Taylor entregó al Congreso, refiere la siguiente información sobre la llegada del ejército angloamericano a las inmediaciones de la ciudad:
“a nuestra llegada a los barrios de la ciudad en la mañana del día 19 de septiembre, este presentimiento (que los mexicanos defenderían a sangre y fuego Monterrey) fue totalmente confirmado. Fue corroborado que se había establecido el enemigo en la ciudad a la fuerza; que se había construido una gran estructura defendiendo el lado norte; y que el Palacio del Obispado y algunas lomas de las proximidades del camino a Saltillo habían sido fortificadas y ocupado por las tropas y artillería. Era ya sabido por informaciones recibidas previamente, que las proximidades al este de la ciudad eran protegidas por pequeños fuertes en el límite más bajo de la ciudad.[1]

Acuartelado en la catedral de Monterrey, el general Pedro de Ampudia esperaba los embates del ejército invasor. Es preciso señalar que el edificio de la catedral se convirtió en el centro de operaciones del ejército mexicano durante las batallas de Monterrey, además de fungir como depósito de suministros, armas, y alimentos. Roberto Jorge Rodríguez Lozano notable relator de la historia de la catedral, refiere que casi 20 mil libras de pólvora habían sido almacenadas en la nave principal del edificio, por lo que algún proyectil que hubiese atravesado la cúpula o los muros hubieran provocado una verdadera catástrofe (Rodríguez, 2004, p. 29).

Según se refiere en las crónicas de militares de ambos lados, y testigos presenciales de las batallas, los combates iniciaron el día 20 de septiembre cuando la artillería mexicana de grueso calibre ubicada en el fortín de la Ciudadela al norte de la plaza comenzó a disparar ante los movimientos de las columnas invasoras.

El general Zachary Taylor menciona en su ya referido informe que se establecieron a tres millas de Monterrey en el sitio que ellos bautizaron como el “Walnut Springs” (Arroyo del Nogalar). Desde allí ordenó a las dos de la tarde del domingo 20 de septiembre la salida de una columna al mando del general brigadier William J. Worth para tomar el cerro del Obispado, bloquear el camino a Saltillo y ocupar las fortificaciones ubicadas al occidente de la ciudad.[2] Tal maniobra fue descubierta, y por orden del general Ampudia se destacaron 200 dragones sobre este punto que sumados a los defensores ya existentes podían defender más eficientemente este cerro.
[1] Thorpe, Thomas. Our army at Monterrey, informe de las batallas de Monterrey por el general Zachary Taylor (traducción Pablo García González), p.p. 155-164
[2] Thorpe, Thomas. Our army at Monterrey, informe de las batallas de Monterrey por el general Zachary Taylor (traducción Pablo García González), p.p. 155-164